TERCER ERROR: El auto cuesta lo que usted paga por él.
El auto cuesta bastante más de lo que usted paga por él. Tomemos, por ejemplo, un sedán gasolinero de 4 cilindros y 1.6 litros, completamente equipado, cero kilómetros, con un precio en tienda de 15 mil dólares.

Al pagar los 15 mil dólares nos convertimos en propietarios de un auto de estreno. Hay pocos objetos que nos produzcan tanta satisfacción inmediata como un auto nuevo. Pero antes de disfrutar de su chocolate, deberá incurrir en otros gastos.

El primero es llenar el tanque. En nuestro sedán de 1.6 litros ello implica 14 galones de combustible (51 litros, aproximadamente). Si nuestro recorrido mensual es de 1500 km, y logramos un rendimiento medio de 35 km/galón (tomando en cuenta los atascos y el tráfico, gastaremos por año unos 3 mil dólares sólo en combustible.

Proteger nuestro auto nuevo con un buen seguro integral cuesta unos mil dólares anuales. Hay otros dos gastos de carácter obligatorio: el seguro contra accidentes de tránsito y el impuesto vehicular, cobrado por el Estado durante los primeros años de uso del vehículo.

Esto no es teoría. El auto sin combustible no funciona. Sin seguro no debería estar. Y si no se paga el seguro obligatorio y los impuestos, será detenido por la policía.

Fuente: Revista Automás Nº 137 pp. 58-60

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