Conducir alicorado o no respetar semáforos genera los accidentes, recordó.

Aumentar los límites de velocidad de 80 a 120 kilómetros por hora propuso el senador Miguel Pinedo Vidal, a través de un proyecto de ley.

Aseguró que con esa medida se reducirían los trancones, la contaminación, la agresividad, el daño de la malla vial y contribuiría a mejorar la productividad laboral, industrial, académica, al ahorro de combustible y a reducir los accidentes de tránsito.

“El radar que marca el límite de velocidad de 80 km/h también es un factor de accidentalidad porque el conductor que se vuela ese tope va concentrado no en la conducción, sino en la autoridad de tránsito que esta presto a impartir el comparendo”, argumentó el senador de la costa caribe.

“Los accidentes de tránsito registrados en los primeros meses del año, recordó el constitucionalista de la costa caribe, se debió principalmente por conducir bajo los efectos del alcohol u otras sustancias y por no respetar las señales de tránsito”.

El texto completo de la propuesta de senador Miguel Pinedo Vidal, es el siguiente:

“En el Congreso de la República hace exitosamente tránsito el proyecto de Ley que permitirá a Colombia ponerse cerca de los niveles internacionales de límites de velocidad vehicular terrestre: 20 Kilómetros por hora en vías escolares, 80 en ciudad y 120 en zonas rurales.

A mi oficina en el Senado han llegado miles de cartas de colombianos que califican de acertada la medida de subir el desplazamiento vehicular. Otros, consideran, sobre todo los de servicio público, que la velocidad en zonas rurales debería ser para este gremio, más alta, pues se mantiene en los 80k/h.

Obviamente que también he recibido observaciones para que los límites en zonas rurales, no pase de 100 km/h. Todas las opiniones son bien recibidas.

Nuestro país ya transita por el siglo XXI con vías terrestres más seguras, mejor diseñadas y demarcadas, vehículos con tecnología de punta en seguridad para los pasajeros y de los mismos automotores.

¡Claro que el parque automotor nacional sigue rezagado en modernidad!. Pero ese fenómeno tiende a disminuir con el vertiginoso ingreso de vehículos nuevos a las carreteras colombianas. Se cree que al finalizar 2007 se habrán vendido más de 200 mil autos nuevos de última generación.

Hoy las autoridades locales se quejan por el elevado número de automóviles que inundan las principales avenidas lo cual genera lentitud en el desplazamiento, porque los límites de velocidad actuales fueron establecidos a finales del siglo pasado.

Subirlos permitirá menos congestión pero, sobre todo para quienes protegen el medio ambiente, reducción de la contaminación vehicular porque a una mayor velocidad, el combustible en algunos casos se consume en menor cantidad y se quema mejor pues el tren propulsor no esta sometido a las constantes frenadas y arrancadas que implican los ‘trancones’ por la poca velocidad.

Algunos aducen que subir los límites de velocidad significaría elevar la accidentalidad. Ese argumento es desmontable porque desafortunadamente hasta en las mejores carreteras del mundo – léase Estados Unidos, buena parte de todos los países de Europa, aquí no más en Venezuela- siempre se van a presentar aún transitando con los límites de velocidad legales.

Alemania, país tecnológicamente modelo en esta materia, la velocidad es libre y presenta el menor índice de accidentes frente a otras naciones que tienen límites establecidos.

¿Se justifica que un colombiano que paga 30, 50, 100 o más millones de pesos por un automotor, elevado valor de los peajes y son más costosos que en Estados Unidos, transite a 60 u 80 km/h porque una norma lo obliga a esos límites pero que en la practica ilegalmente se ‘vuela’ esos topes?. El nerviosismo que genera el radar de velocidad de la autoridad cuando se va a más de 80 km/h, también provoca accidentes pues el conductor conscientemente sabe que si va a más velocidad de la legal, esta cometiendo una infracción y al tratar de evitar un comparendo, no se concentra a plenitud en la conducción del vehículo.

La necesidad de una mejor movilización, mayor circulación y menor contaminación, hace que los límites de velocidad se incrementen porque, repito, el país sigue mejorando su parque automotor y la infraestructura vial es superior a la de hace 10 años o más.

¿Acaso no es insoportable perder dos o tres horas diarias para ir al colegio, a la universidad, al trabajo u a otro de destino porque los límites de velocidad no lo permiten? Pero, si nos los ‘volamos’ a 80 o 120 km/m, gastamos menos de la mitad del tiempo.

Subir los límites de velocidad acorde con nuestras vías que es lo que propongo, aumenta la productividad laboral, industrial, empresarial, académica, etc. Reduce el estrés, el mal genio y la agresividad. También hace más responsable a peatones y a motociclistas.

Vamos para adelante porque la idea en modernizar al país en esta materia”.

MIGUEL PINEDO VIDAL
Senador de la República
Autor del proyecto de Ley que incrementa los límites de velocidad vehicular terrestre.

Fuente: Senado de la República de Colombia

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